martes, 18 de febrero de 2014

Colegio Padre Coloma.


El colegio público que desmiente el Informe Pisa

Si algo deja claro el Informe Pisa es que la situación socioeconómica de los alumnos importa, y mucho. Pero el estudio también señala excepciones a esta regla. Son los llamados «resilientes», niños que le ganan el pulso a su destino educativo con cartas marcadas en su contra. Ha pasado en el Padre Coloma, un colegio público de San Blas (Madrid) que lleva años mejorando en las pruebas regionales de diagnóstico.
En este centro, hay un 80% de alumnado inmigrante y la situación económica de algunos padres es tan desesperada que acuden al colegio para pedir que les consigan trabajo. Hay familias tuteladas por los servicios sociales. Y el almuerzo es la comida más importante para muchos de ellos, porque, por la noche, apenas tienen qué llevarse a la boca.
Los críos acuden con el uniforme perfecto a clases ordenadas donde, al entrar, hacen una sesión de deletreo y de cálculo mental. Todo se pide por favor y dando las gracias.
Su directora, Carmen Pascual, aspira a todo: «Queremos ser los mejores de los mejores. Tenemos a los profesores más brillantes: los 25 que fueron elegidos el año pasado en las oposiciones de Primaria son unos cracks. Los padres quieren que sus hijos lleguen a la universidad». Cualquier estudio sobre sistemas educativos dice que uno de los ingredientes del éxito es tener expectativas altas. No salen buenos resultados si uno no se cree capaz de lograrlos.
El Padre Coloma ha ido escalando posiciones en las pruebas de diagnóstico de la Comunidad de Madrid hasta estar por encima de la media. Desde San Blas, por encima de privados y concertados. Hace siete años, el centro tenía mala fama. Ahora está ganando alumnos a pasos de gigante, a pesar de que, en la puerta de al lado, hay un concertado. Hay padres con pocos recursos que se han mudado lejos y siguen llevando a sus hijos al Coloma.
Por eso, la Comunidad de Madrid lo eligió para ser uno de los tres centros de una prueba piloto con tabletas para los niños, armadas con una plataforma de aprendizaje de Matemáticas on line, smartick.es: «Les encanta. El programa se adapta a cada niño, lo pone al límite. Y premia el esfuerzo, la constancia y la rapidez». Los números avalan la eficacia de esta plataforma: los alumnos de 2º de Primaria mejoraron un 40% los resultados.
Este año, en el cole no hay libros. En cada clase se ha formado una cooperativa: los padres pagan 40 euros al trimestre y se compra material igual para todo el mundo. La directora, Carmen Pascual, explica que los libros «aburguesan a los profesores». Así que los niños tienen su «cuaderno importante», donde toman los apuntes. En lápiz hasta 4º de Primaria. Y con reglas estrictas de presentación. «No, ese nueve está fatal», le dice la directora a un niño que está en su despacho. Carmen Pascual se sabrá la vida y milagros de ese niño del nueve mal trazado. Tienen tutorías con todos los padres y con cada familia. Se les pregunta mucho. «Les decimos que, si se pegan en casa, se pegarán en el colegio. Que si hablan a gritos, sus hijos se portarán mal en clase», explica. Su satisfacción es que hay niños que cuentan orgullosos cómo educan a sus padres.
Después de la batería de datos del Informe Pisa, de las valoraciones de pedagogos, político y catedráticos, si se baja del cuadro macro al micro, a un colegio, también se pueden sacar conclusiones. Se puede mejorar. El Padre Coloma progresa adecuadamente. «Se puede renacer de las cenizas con la concepción de la educación como una disciplina que necesita esfuerzo de todos. De los alumnos, de los docentes y de los padres», explica Carmen Pascual. No fue casual que Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, sacara pecho con los datos de Pisa en este colegio de San Blas.

Informe Pisa

El Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA (por sus siglas en inglés: Program for International Student Assessment) se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes a partir de unos exámenes que se realizan cada tres años en varios países con el fin de determinar la valoración internacional de los alumnos. Este informe es llevado a cabo por laOCDE, que se encarga de la realización de pruebas estandarizadas a estudiantes de 15 años. Aunque es considerado como un sistema "objetivo" de comparación, su formulación está sujeta a muchas críticas, por cuanto es un análisis meramente cuantitativo.
En el informe realizado en el 2009 participaron 35 países de Europa, 12 de Asia, 11 de América, dos de Oceanía y uno de África, siendo un total de 61 países, en cada uno de los cuales fueron examinados entre 4500 y 10.000 estudiantes.

Educación en Finlandia.

El sistema educativo finlandés es un sistema igualitario: la escolaridad es obligatoria de los 7 a los 16 años (los alumnos acuden a la escuela local). Es gratuita a tiempo completo para los estudiantes y esta gratuidad incluye la asistencia sanitaria y el comedor (con una comida diaria que debe cubrir alrededor de un tercio de las necesidades nutricionales diarias del alumno) para las escuelas primaria y secundaria. Durante toda la escuela elemental (peruskoulu) de 7 a 16 años, todos los libros y materiales escolares son gratuitos y dados por el mismo centro. Los alumnos que viven lejos de la escuela - a más de 5km - pueden pedir el reembolso del coste del transporte. Los alumnos que tienen dificultades de aprendizaje pudiendo también beneficiarse, en el mismo centro, de la ayuda de un profesor especialista (eritysopettaja), que puede ir a clase para guiarlo o bien trabajar con él de manera separada.
A partir de la encuesta internacional PISA sobre los sistemas educativos de la OCDE, Finlandia recibe regularmente las mejores calificaciones a escala mundial. En 2003 los alumnos finlandeses de 15 años figuraban en el primer lugar del ranking mundial en cuanto a competencias lingüísticas y científicas, y se clasificaron en segunda posición en cuanto a resolución de problemas. En cuanto a los estudios superiores, el FEM situó Finlandia primera en el ranking mundial en cuanto a número de matrículas y calidad, y en segundo lugar en la enseñanza de las matemáticas y las ciencias. En los estudios que se hacen para analizar los motivos de estos buenos resultados se ponían de relieve el alto grado de responsabilidad de los alumnos, la ausencia de estrés en un sistema donde no se puede repetir curso y la calidad de la formación de los docentes.
Es importante considerar que los docentes del sistema público son elegidos directamente por la directiva del centro educativo. Esto permite que cada centro pueda crear los mejores equipos de trabajo y buscar a los profesores que mejor encajen en su proyecto educativo real. Los fondos que recibe cada centro son proporcionales al nivel de calidad que estos ofrecen.